No pudo ser

2013-02-27

El pasado 27 de febrero los meteorólogos vaticinaron una gran nevada en Madrid y en el resto de la península… Es cierto que, en prácticamente todas las comunidades, incluso en la sierra de Madrid, cayeron verdaderas cantidades de nieve. Se llegó a cotas de casi un metro de espesor, pero en la capital, en la capital parecía que íbamos a ver las calles encanecidas, intransitables, pero nos quedamos con las ganas; con ganas de disfrutar, como niños, de esa magia blanca. ¡No pudo ser!
Demasiados coches, demasiada polución, demasiado viento que arrastraba las nubes hacia la sierra, demasiada sed en las calles y parterres que llevaban meses sin sentir la humedad de la lluvia y esos pequeños, escasos copos de nieve, no tuvieron tiempo de aposentarse, fueron engullidos, abosorbidos, por una tierra seca.
Desde mi terraza así es como vi y viví esa nevadita que duró menos que un suspiro. Desde mi terraza se aprecian las dos caras de la moneda: primavera en las alturas. Bruma, frío y nieve a ras de suelo.

Juana Castillo Escobar

El viejo ciruelo de casa

El 2 de febrero de 2013, el viejo ciruelo de casa lucía sus primeras flores y hojas.
El 2 de febrero de 2013, el viejo ciruelo de casa lucía sus primeras flores y hojas.

El 2 de febrero de 2013 el viejo ciruelo de casa lucía sus primeras flores y hojas.
Desde mediados de enero, sus ramas oscuras, aparecían artríticas, con nudos y muñones que, poco a poco, un año más, se han convertido en estos primeros brotes de color que anuncian una primavera que parece demasiado temprana.
El pobre ciruelo, atrapadas sus raíces en una maceta, no se expande ni crece frondoso, tampoco es demasiado prolífico (sólo en una ocasión, tres de sus flores, se convirtieron en tres ciruelas de un tamaño considerable) pero ya es viejo, no hay abejas que lo polinicen, así que, a pesar de aparecer ya con sus mejores galas, de nuevo las perderá sin
dejar huella de su fruto.
No importa, hasta que no se seque por sí mismo, continuará viviendo en su rincón de la terraza y, cada nuevo año, allá por la primera semana de febrero, me recordará que la vida, su vida, está de regreso y la primavera cerca.

Juana Castillo Escobar

Desde Madrid

19 de agosoto de 2009
19 de agosoto de 2009

Esta foto está tomada en la Puerta del Sol de Madrid, ya hace cuatro años de ello…
La Puerta del Sol está en el centro de mi ciudad, en ella se encuentra el kilómetro cero desde el que se miden todas las distancias de la península. Mal comparado, es el ombligo de España, no por importancia, sino por situación: tan al centro estamos que Madrid es como una isla rodeada, en nuestro caso, por tierras, valles y montañas.
La foto la capturé durante una cálida tarde de agosto, en la que nada parecía moverse, ni el aire, ni las personas, ni las nubes, nada; todo estaba quieto bajo la calma de un cielo apacible y de final de vacaciones.

Juana Castillo Escobar